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Alberto Urretxo: avanzando en el camino del sonido

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Alberto Urretxo. Foto: www.schilkemusic.com
Alberto Urretxo. Foto: www.schilkemusic.com

 

Joseba Lopezortega /

 

En noviembre de 2015 comenzó a rodar el último proyecto de Alberto Urretxo, trombonista solista de la Sinfónica de Bilbao. Concebido en un plano de intimidad cercano a la confesión, “Soinuaren Bidaia” suma al trombón un quinteto de cuerdas, el piano y el txistu para visitar la obra de compositores como Bartok, Tartini, Debussy, Piazzola y Xabier Zabala. El disco se presentó, envuelto en las emociones y palabras de Urretxo, en la sala Kurtzio Aretoa de Sopela, y transcurridas varias semanas el balance del trabajo que hace el trombonista es como él: optimista y entusiasta. Alma de músico.

 

P- Transcurridas unas semanas desde la presentación en Sopela, es momento de hacer un balance.

R- Todo está siendo muy satisfactorio. Cuando haces con mucha ilusión una inversión de esta envergadura y ves que está gustando mucho y que la gente lo compra, incluso para regalar a sus familiares y amigos, la sensación es indescriptible.  Además, más allá de la gente del mundo de la música está teniendo muy buena acogida entre personas que no pertenecen al gremio.

P- ¿En qué manera y medida supone un enriquecimiento la experiencia de sacar un disco que se presenta como una etapa en un camino?

R- En primer lugar, el hecho mismo de “desnudarte” en muchos aspectos y decidir grabar me ha ayudado mucho, tanto en aspectos artísticos como personales. Luego está el salir del día a día, el huir de la rutina para trabajar o, mejor dicho, para crear codo a codo con profesionales, que tenemos en nuestro entorno, relacionados con el diseño, el sonido, los propios periodistas… El mundo de la cultura, en general, aporta el mayor enriquecimiento que puedas tener, ya que es una manera de completar tu formación y de compartir tu trabajo con mucha gente.

P- El disco muestra una fracción -aunque representativa- de la complejidad musical que atesora la cultura vasca, ¿qué momento vive la música en nuestro país?

R- Pues complicada, la verdad. Aparentemente se ve bien: tenemos tres orquestas profesionales, dos conservatorios superiores, conservatorios medios en las ciudades, escuelas, coros… Pero, desde mi perspectiva y experiencia, entre los jóvenes que estudian para ser profesionales (en un porcentaje alto) no percibo una sensibilidad a la hora de acudir a conciertos, de visitar museos, de leer… Y las escuelas, por ejemplo, están muy lejos en dar una formación seria sobre la música clásica. Muchas de ellas sobreviven como guarderías fuera del horario de los colegios. Todavía hay mucho trabajo que hacer para llegar a los padres de esos jóvenes y ayudarles a escuchar música, para atraerles a conciertos en directo, o aconsejarles grabaciones.

También es preciso motivar a los estudiantes que quieran ser profesionales, desarrollando proyectos que les acerquen más a nosotros. Esa distancia entre el músico profesional y el que quiere llegar a serlo hay que acortarla. En este momento existen proyectos en Euskal Herria en torno a la música clásica y los jóvenes, es cierto, pero el resultado es muy bajo para la inversión que se hace.

P- “Soinuaren bidaia” transmite dos sensaciones: una gran calma interior y una fuerte inquietud por hacer cosas, ¿en qué medida esas sensaciones que se perciben en el disco son reales? ¿Se reconoce en ellas? ¿Pertenecen a su voluntad como artista?

R- Me reconozco totalmente, ya que el disco tiene un carácter autobiográfico, resumiendo mi vida en tres etapas por medio de las piezas seleccionadas. Esa es la razón por la que cada pieza del disco se define por una emoción, y he decidido no poner la duración de cada una de ellas. Mi voluntad como artista es compartir mi pasión, expresar emociones por medio del sonido para que el que escucha las pueda desarrollar en su interior. Mi deseo es también ser una inspiración para los jóvenes, al fin y al cabo provengo de una familia sencilla y sin tradición musical, como puede ser el caso de muchos, y quiero hacerles ver que con mucha ilusión, con comprensión y mucho esfuerzo, se pueden conseguir cosas.

P- Un camino es algo abierto, ¿preveía a donde podía conducirle este disco? ¿Cierra puertas o le sitúa en las puertas de algo?

R- El titulo es algo abierto, como bien dice, y por supuesto que deja las puertas abiertas para una cuarta, quinta y sexta etapa en un próximo “Soinuaren bidaia II”. De momento no sé hasta donde pueda llevarme. Esta ha sido una inversión personal, de hecho considero el trabajo como un regalo de mi madre, que falleció en septiembre pasado, y se ha materializado sin ayudas de ningún tipo. Eso no es fácil, pero lo que todo esto me está aportando en el plano personal y artístico desde el inicio ya es mucho, aunque se necesita confianza y apoyo externo para desarrollarlo y hacerlo llegar a la gente. Sólo saber que el producto es bueno te da confianza y tranquilidad.

P- Se refiere a próximas etapas en la experiencia, en el camino; a próximas paradas. Qué planes tiene.

Ya he mencionado que me gustaría poder realizar un segundo “soinuaren bidaia” y de hecho las ideas están ahí. Además de mi trabajo en la Bilbao Orkestra Sinfonikoa, voy a presentar el disco durante 2016 en conservatorios, ciclos de música y festivales, por medio de cursos, charlas y conciertos. En este sentido están saliendo ya fechas y trato de cuadrarlo todo con mi trabajo y con mi familia. Por otro lado he recibido la invitación para estar en julio en Forum Musicae en Madrid, un proyecto maravilloso que dirige Asier Polo, así como en el festival internacional de trombón de Asia.

Para el 2017 estoy trabajando también en un proyecto precioso con Spanish Brass y con un super talento que tenemos en la BOS, el chelista Javi Martínez, que además es compositor. Mi idea es estrenar una obra suya para trombón y quinteto de metales. Por otro lado están las obras “Carptim” (Hilario Extremiana) y “Tronboi Sonata” (Juan Carlos Pérez), que estrené hace unos años y volveré a retomar. Todo esto discurre paralelamente con el proyecto que empecé hace un año y medio, Euskadi Brass, con el que estaremos en abril en el festival Loraldia. Así que planes tengo, e ilusión y energía también.

 

El disco “Soinuaren bidaia” está disponible en Erviti Musika Denda (Donostia), GuneMusic (Gasteiz) y Pentagrama (Bilbao). También se puede adquirir a través del enlace http://www.albertourretxo.com/DENDA–TIENDA–SHOP.html

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