BOS: Asier Vallejo Ugarte valora la próxima temporada

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El pianista Joaquín Achúcarro. Foto: © Martí Artalejo / Festival de Torroella
El pianista Joaquín Achúcarro. Foto: © Martí Artalejo / Festival de Torroella

Deia: “Continuidad”

Asier Vallejo Ugarte

 

Presentaba la Sinfónica de Bilbao hace unos días su temporada 2015-2016, que será la primera con Erik Nielsen como director titular. Son tantos los factores (tanto internos como externos) que condicionan una programación que es prácticamente imposible que llueva a gusto de todos, pero sí da la impresión de que la BOS ha vuelto a apostar por una temporada limpia y accesible que buscará asumir muy pocos riesgos. Uno de los puntos de referencia claros y más atractivos es la creación de un abono temático que estará protagonizado por cuatro pianistas vascos de diferentes generaciones: Joaquín Achúcarro, Marta Zabaleta, Miguel Ituarte y Judith Jáuregui. Entre los demás solistas hay que destacar a Leticia Moreno (violín) y a Johannes Moser (violonchelo), y entre los directores invitados sorprende rápidamente Giancarlo Guerrero, en quien la BOS confía para toda una Sexta de Mahler. Schubert, Bruckner, Tchaikovsky, Dvorák, Nielsen y Shostakovich aportarán también sinfonías de envergadura, de igual forma que Barber, Revueltas, MacMillan, Ginastera o Shankar asegurarán visiones plurales de la composición musical. A ellos se sumarán Juan Carlos Pérez, Ángel Illarramendi y Fernando Buide con sendos estrenos.

Vuelve la Noche de jazz (con China Moses) y vuelve la música barroca, para la que el auditorio del Euskalduna es una muy mala compañera, lo que no es óbice para reconocer en Giuliano Carmignola a uno de los mayores intérpretes de Vivaldi del momento. Vuelve también el archimediático Lang Lang en un recital de complicado encaje en el marco de la temporada de una orquesta sinfónica. Y la BOS ha destacado igualmente la presencia de la música de Stravinsky, que cerrará la temporada con La consagración de la primavera, una obra extraordinaria pero a la vez muy recurrente, por lo que podrá tener aún más interés escuchar otras páginas del ruso bastante más infrecuentes en nuestras salas de conciertos como son el Scherzo fantastique, El fauno y la pastorcilla (un juvenil y encantador ciclo de tres canciones que interpretará, junto a La muerte de Cleopatra de Berlioz, la mezzo Tanja Ariane Baumgartner) y el Capriccio para piano y orquesta. Y por cierto, ¿para cuándo alguna de sus obras griegas? ¿Para cuándo un Apolo, un Orpheus o, incluso, una Perséphone?

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