XV concierto de AMAK. Foto: Enrique Moreno Esquibel

XV concierto de AMAK. Foto: Enrique Moreno Esquibel

Nora Franco Madariaga /

Bilbao, 28/12/2015. Teatro Arriaga. XV Concierto  Homenaje Alfredo Kraus.

Óliver Díaz – Director musical; Bilbao Orkestra Sinfonikoa; Itziar Barredo – Coordinadora; Orfeón Donostiarra; José Antonio Sainz Alfaro – Director coro; Xabier Anduaga, Elena Barbé, Irantzu Bartolomé, José Manuel Díaz, Beñat Egiarte, Andeka Gorrotxategi, Naroa Intxausti, Fernando Latorre, Maite Maruri, Marifé Nogales, Alberto Núñez, María Ogueta, Inés Olabarría, Nuria Orbea, Helena Orcoyen, Ana Otxoa, Chris Robertson, José Luis Sola, Javier Tomé, Marta Ubieta, Itziar de Unda, Miren Urbieta y Mikel Zabala.

El pasado 28 de diciembre tuvo lugar el ya tradicional concierto que la Asociación Musical Alfredo Kraus (AMAK) nos ofrece durante estas fiestas desde hace quince años. Pero esta ocasión ha sido muy especial, y no es coba, una forma de hablar o sólo palabrería. Ha sido especial por haber presentado una gala lírica con nada menos que 23 solistas. Especial por interpretar algunas piezas de Bernstein en el 25 aniversario de su fallecimiento. Especial por realizarse en el Arriaga, en lugar del Palacio Euskalduna, como venía siendo habitual. Especial por celebrar el decimoquinto aniversario de la Asociación. Y, sobre todo, especial por ser el último.

Así nos lo hicieron saber desde AMAK en la presentación del propio concierto, explicando al público asistente que, aunque seguirán trabajando desde la Asociacion por la música y la memoria de Alfredo Kraus, ya se sienten un poco mayores y cansados (según sus propias palabras) para poder seguir organizando este concierto anual. Sin duda esta noticia va a dejar un sentido vacío en la vida musical bilbaína.

Pero sin lágrimas ni dramas sino todo lo contrario, en un ambiente tan festivo como las fechas lo requieren, dio comienzo la Gala Lírica que con tanto cariño nos habían preparado. Y cariño también hubo mucho y se hizo notar. Desde AMAK, naturalmente, y desde el público. También por parte del Orfeón Donostiarra (Socio de Honor y participante habitual, que en esta última edición no quiso faltar a la cita), que quedó patente en las afectuosas palabras de su director José Antonio Sainz Alfaro al inicio del concierto. Y a raudales por parte de los 23 solistas, que acudían desinteresadamente y nos hicieron disfrutar de una larga y amena velada.

El concierto comenzó con la obertura de Candide, de Leonard Bernstein, interpretada por la BOS y dirigida por Óliver Díaz; bellísima y colorida pieza que sirvió para entrar en ambiente y dar pie a otras del mismo compositor, tanto de la misma obra como de la conocida West Side Story. Los cantantes, viejos amigos de AMAK a pesar de la juventud de todos ellos, nos condujeron a través de las sonoridades neoyorquinas de mediados del siglo XX, a medio camino entre el musical de Broadway y la ópera, con claros destellos de jazz y ritmos hispanos. Es un repertorio complicado para voces acostumbradas a géneros más líricos, pero con una música de belleza tan arrolladora es muy difícil no dejarse llevar. Imposible continuar sin destacar la frescura del trío formado por Ana Otxoa, Nuria Orbea y Maite Maruri como las amigas de María en el famoso I feel pretty de West Side Story.

La zarzuela también tuvo su lugar en el concierto con tres dúos, dos de ellos de El Caserío de Guridi y otro de Los Diamantes de la Corona de Barbieri, en los que disfrutamos no sólo de las voces (impecables) de Miren Urbieta, José Manuel Díaz, Alberto Núñez, Ana Otxoa, Marta Ubieta y Marifé Nogales, sino también de la soltura y el desparpajo de los cantantes, que nos hicieron disfrutar enormemente.

Tras un delicado trío y un sexteto de Mozart, la primera parte concluyó con la interpretación del Orfeón del coro final de Maestros Cantores de Wagner. La segunda parte se inició con una nueva obertura, esta vez de la Carmen de Bizet, un buen momento para disfrutar de nuevo de la BOS y de su buen hacer, cómoda en una pieza que domina a la perfección. Siguiendo con Carmen, tras el dúo de Micaela y Don José en las estupendas voces de Miren Urbieta y Andeka Gorrotxategi, el Donostiarra y la BOS nos ofrecieron el complicado (y en algún momento algo confuso) coro de la Llegada de la Cuadrilla. Terminó Bizet con el dúo de Pescadores de Perlas fabulosamente interpretado por José Luis Sola y Fernando Latorre, sin duda uno de los momentos más destacables de toda la velada.

Continuó el concierto con un sexteto y dos dúos de Donizetti (muy acertados Naroa Intxausti y Fernando Latorre en L’Elisir d’amore) y un dúo de la Bohème de Puccini. Maravilloso el dúo de Tosca interpretado por Itziar de Unda y Andeka Gorrotxategi, otro de los inolvidables momentos de la gala.

Tras el archiconocido coro de los Esclavos hebreos de Nabucco, el programa terminó con el complicado cuarteto Bella figlia de l’amore de Rigoletto de Verdi y el final de Falstaff donde, si el Maestro Díaz ya había tenido durante todo el concierto serias dificultades en la dirección por la situación en el escenario de los cantantes, con diez solistas en escena su tarea se vio muy comprometida, aunque sin menoscabo del resultado, todo hay que decirlo.

Por supuesto, no podía terminar la velada sin una propina navideña interpretada por todos, O Holy Night, y una vez más el Tutto nell mondo e burla del final de Falstaff, muy adecuado para el día de los inocentes.

En definitiva, 23 estupendos, jóvenes y exitosos cantantes que, junto con algunos otros a los que echamos de menos pero no pudieron acudir a la cita, nos ofrecieron, nos están ofreciendo y seguro nos seguirán ofreciendo grandes momentos de música gracias, en parte, a AMAK, que nos deja a partir de ahora las fiestas un poco más tristes.

Ya tenemos algo que poner en nuestra próxima carta al Olentzero. De momento, feliz Año Nuevo.

Intervinientes y miembros de AMAK en la escalera principal del Arriaga Antzokia. Foto: AMAK

Intervinientes y miembros de AMAK en la escalera principal del Arriaga Antzokia. Foto: AMAK