Lo mejor de 2017 para Klassikbidea

En Sinfónico/Cámara/Órgano/Ópera Por
“Don Pasquale”. El maestro Roberto Abbado y el pianista James Vaughan, ovacionados. Foto: © El Correo. De un artículo de Isabel Urrutia.

 

Joseba Lopezortega, Nora Franco Madariaga, Pablo Cepeda / 

 

Son bastantes las citas musicales para recordar que ha deparado 2017, pero por encima de todas sobresalen las funciones de Don Pasquale de la temporada de ABAO-OLBE. Absolutamente condicionadas por una huelga de trabajadores de la Sinfónica de Euskadi que buscó eco afectando a un público distinto al de su propio abono, las funciones de ABAO-OLBE dejaron claras varias cosas. La primera, que esta importante asociación bilbaína ocupa un papel de claro liderazgo en la oferta musical vasca. La segunda, que posee un músculo y una solvencia suficientes como para levantar el telón sin orquesta en el foso y cumplir dignamente con su compromiso con sus abonados y con la afición a la ópera bilbaína y de Euskadi, de las que principalmente se nutre. Por estas razones, ABAO-OLBE y su Don Pasquale, sumido este título en la condición de rehén de la huelga de la Sinfónica de Euskadi, son merecedores de reconocimiento y permanecerán en la memoria de los aficionados. Son lo más importante del año musical en Euskadi, en la compañía inseparable de la propia huelga de la OSE.

¿Cuánto tiempo durará en la memoria esta huelga? Mucho, porque una ópera hecha con escena y piano es ciertamente una anomalía. En otro sentido, es posible que las consecuencias más importantes de la huelga todavía estén por venir y que lo hagan en un plano estructural. Por el momento, está por ver si ABAO-OLBE cuenta con la Sinfónica de Euskadi en las temporadas próximas, como parece deseable: no se puede confundir el derecho a la huelga, por mal ejercido y sesgado que se ejerza, con un daño malintencionado.

Los que hacemos Klassikbidea creíamos necesario prologar con estas reflexiones nuestra lista de lo mejor que nos ha dado 2017. Nuestro aplauso para ABAO-OLBE.

 

LO MEJOR DE 2017

 

Stiffelio, título de Verdi de la temporada de ABAO-OLBE ofrecido en enero, contó con Roberto Aronica y Angela Meade, y dirección de Francesco Ivan Ciampa. Pensamos que ha sido lo mejor del año operístico.

Sokolov estuvo en la Sociedad Filarmónica el 16 de febrero, con obras de Mozart y Beethoven. Fascinante.

Eliahu Inbal. Foto: captura de Youtube, vídeo de la OSG

También en febrero, la Sinfónica de Bilbao ofreció por vez primera en su historia la Sinfonía número 7 de Gustav Mahler. Dirigió un gran maestro, Eliahu Inbal, y se disfrutó de un concierto realmente bueno.

Seguimos con la Sinfónica de Bilbao. La edición 2017 de Musika Música se abrió con la orquesta más convincente de las últimas temporadas, entregada a la Sinfonía número 2 de Mahler, con dirección de Yaron Traub. Fue una gran versión, con la Sociedad Coral de Bilbao derrochando pasión -y buen canto-. Fue el prólogo de una edición de Musika Música que tuvo otros conciertos también fantásticos.

Nicholas Collon. Foto: http://nicholascollon.co.uk/

Aurora Orchestra y su director, Nicholas Collon, fascinaron en su presentación en Musika Música. Su Das Lied von der Erde, de Mahler, con exquisitos arreglos de Iain Farrington y una Jane Irwin fascinante, fue un concierto maravilloso, de esos que embriagan a la audiencia. Brutal.

También queremos destacar el gran concierto ofrecido en Musika Música por Miren Urbieta y Rubén Fernández Aguirre, con obras de Mahler, Smetana y Dvorak. Un concierto importante.

La soprano Michelle De Young y el tenor Stuart Skelton protagonizaron un programa de abono de la BOS, el número 17, en el que el maestro Erik Nielsen demostró su calidad innata para la dirección de ópera. Se ofreció el acto I de Die Walküre, de Wagner, y se hizo con gran calidad.

El ciclo Kursaal Eszena donostiarra programó en abril Pasión según San Mateo BWV 244 de Bach, con Amsterdam Baroque Orchestra & Choir, Easo Eskolania, Tilman Lichdi, Donald Bentvelsen, Yetzabel Arias Fernández, Bogna Bartozs y Klaus Mertens, y dirección de Ton Koopman. Fue un concierto muy notable.

Gustavo Gimeno. Foto: ©Quincena Musical-Iñigo Ibáñez

Seguimos en Donostia. En el contexto de una edición de Quincena Musical con muchas carencias, la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo dirigida por Gustavo Gimeno interpretó a gran nivel Musorgski, Prokofiev y la número 10 de Shostakovich. Quizá el mejor concierto sinfónico de la edición.

La Capilla de Música Santa María del Coro, dirigida por Andoni Sierra, hizo el Requiem de Duruflé en la Iglesia de San Vicente en septiembre. En el órgano, Alize Mendizabal. Un concierto muy destacable incluso en el momento de gran calidad que atraviesa el órgano en el País Vasco, con festivales anuales tan consolidados como “Bizkaiko hotsak”.

La Sinfónica de Euskadi abrió temporada en octubre con Treviño dirigiendo la Primera Sinfonía de Mahler, quizá su mejor prestación del año -al menos en Bilbao-. Estuvo en este programa de apertura de temporada el Orfeón Pamplonés, que cantó en La Canción del destino de Brahms y los Salmos de Chichester de Bernstein.

De nuevo en el importante ciclo Kursaal Eszena, ya en noviembre: personalisima, magnífica la Sinfónica de Bamberg a las órdenes de Jakub Hrusa, deleitando con una obra de tan dudosa vigencia como Mi Patria, de Smetana.

Y, para terminar nuestra selección, Dorothea Röschmann en la Sociedad Filarmónica. Un recital memorable acompañada por Malcolm Martineau para cantar Mahler, Wagner, Schubert y Schumann.

1 Comentario

  1. Como las opiniones son libres, la introducción a “los mejores del año”, no sorprende y huele un poquito a retórica vengativa. Es entendible. Si no fue un acierto decidir la huelga para las cuatro sesiones de D.Pascuale, los comentarios que se leen aquí tampoco parecen muy conciliadores ni crean País o sentimiento de que la Opera de Bilbao es la Opera Nacional de Euskal Herria. Pero es sólo una opinión personal.
    Respecto a la elección de “lo mejor” es una elección legítima , pero que obviamente puede compartirse o no. Hoy he asistido al último concierto BOS del año 2017 en el que participaba también la Sociedad Coral de Bilbao alabadisima en el balance que comento, por su IIa. Mahler. El Bach y el Mendelsohnn de hoy quiero olvidarlos cuanto antes. Part bello y creador de climas bastante estáticos, pero la Sinfonía Sorpresa de Haydn -tan genial y dificil y por ello tan interesante programarlo a menudo-me ha resultado de increíble desgana interpretativa. Pero seguramente estoy equivocado porque el público aplaudió bastante. Feliz año 2018 , y que abunde la crítica con concordia.

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