Mitsuko Uchida en el Carnegie Hall. Foto: © Chad Batka/ The New York Times

Mitsuko Uchida en el Carnegie Hall. Foto: © Chad Batka/ The New York Times

Deia: “Equilibrios”

Asier Vallejo Ugarte

 

La próxima temporada de la Sociedad Filarmónica, tan atractiva como es costumbre, se constituye en torno a un doble equilibrio: entre nombres consolidados y emergentes, entre repertorios habituales y más infrecuentes. Conciertos que destacan rápidamente son los de Mitsuko Uchida con la Mahler Chamber Orchestra (Mozart y Mendelssohn), Natalia Gutman y Elisso Virsaladze (Beethoven), Leonidas Kavakos y Enrico Pace (Szymanowski, Poulenc y Strauss), y Yefim Bronfman (Schumann y Prokofiev), pero no debemos olvidar las buenas noches que han ofrecido en la Filarmónica Frank Peter Zimmermann (Schubert, Hindemith y Beethoven, con Antoine Tamestit y Christian Poltera), Truls Mørk (Grieg, Boccherini y Elgar, con los Trondheim Soloists), el Cuarteto Casals (Haydn, Mozart y Beethoven, con Maximiliano Martín) y, desde luego, Rinaldo Alessandrini con su Concerto Italiano (Vivaldi y Pergolesi). Hay que retener también, entre los pianistas, los nombres de Khatia Buniatishvili, que abrirá la temporada con un programa espectacular enmarcado por el Gaspard de la nuit de Ravel y los Tres movimientos de Petrushka de Stravinsky, y Denis Matsuev, que renueva la estela de los grandes virtuosos del pasado.

Puede que sea en la música vocal donde más se palpan las consecuencias de una crisis a la que nadie, tampoco la Filarmónica, es inmune. Y junto a la presencia de Olga Peretyatko, una cantante en todo caso muy competente, sorprende Andeka Gorrotxategi en un recital integrado por obras de Tosti, Verdi, Donostia y Turina. Mucho más completo parece el panorama de los cuartetos de cuerda, empezando por el Isasi (que interpretará, en dos sesiones, la integral de los cuartetos del compositor getxotarra) y continuando con grupos de alto nivel como son el Belcea, el Pavel Haas y el Takacs. Curiosamente, los tres contarán con sendos pianistas y en sus programas se escucharán los que quizás sean los quintetos para cuarteto y piano más redondos y acabados del repertorio: Brahms, Schumann y Dvorák, respectivamente, con Till Fellner, Denis Kozhukhin y Boris Giltburg. Y en Federico Colli, Igor Levit, Patricia Kopatchinskaja y el Trío Arensky de San Petersburgo habrá que esperar sorpresas, pues siempre las debe haber en temporadas que aspiren a apasionar, a renovar y a dejar huella.